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LA TRAMPA DE LAS SUPERREDES ELÉCTRICAS

La trampa de las superredes

Basado en el capítulo “Las superredes como freno pseudoprogresista” 
del libro "El imperativo energÉTICO"de Hermann Scheer. Editorial Icaria, 2011.
(...)
Las superredes en realidad fomentan la dependencia energética y la concentración de los puntos de producción, que es tal y como hasta ahora ha operado el sistema eléctrico internacional dominado por las grandes corporaciones. Frente a la posibilidad de que el sistema eléctrico se descentralice, y cada vivienda, cada edificio, cada terreno yermo, puedan albergar un sistema de captación local de energía, los grandes lobis energéticos tiemblan. Por este motivo, alimentan el imaginario con ideas sugestivas como las de Desertec o Seatec. Nadie duda que en el Sáhara el sol es más que potente al igual que el viento lo es en la Europa septentrional. Estas ideas dan seguridad a la ciudadanía respecto a la bondad de la idea, y eso hace que incluso algunos grupos ecologistas importantes lo apoyen. Luego, las superredes se venden como un sistema inteligente capaz de gestionar la energía, para que cuando falte en un sitio pueda llevarse desde otro. Es una idea de solidaridad que cualquiera puede defender. Pero lo que no se dice, es que con las actuales interconexiones europeas es suficiente para disponer de vías de trasvase de electricidad renovable descentralizada de una ciudad o región a otra.

Una amplia red de líneas de alta tensión para los megaproyectos energéticos atravesando todo el continente no es para nada necesario para fomentar una sociedad basada en la electricidad renovable 100 %.

Las superredes financiadas con la garantía de los gobiernos también serían un medio idóneo para impulsar nuevas centrales nucleares en el norte de África tal como apunta Francia para salvar su herencia atómica. Y mientras se pongan garantías financieras o dinero colectivo en estos megaproyectos, las renovables seguirán sin poder ocupar el papel al que han sido llamadas como nuevo paradigma energético basado en la descentralización y el aprovechamiento local de los recursos energéticos, con eficiencia y gestión eficaz. Los megaproyectos alimentan sin lugar a dudas el atraso en el cambio energético, amén de convertirse en una fosa multimillonaria del erario público.

Frente a estos proyectos, se oponen los programas de municipios que han establecido sus planes para alcanzar la autonomía energética con renovables (sol, viento, biomasa, geotermia, eficiencia, etc.). Las compañías energéticas lucharán con psicología, marketing, pero también con extorsión y violencia para no perder su lugar de poder. De momento, tienen a todos los gobiernos pillados, porque ninguno se atreve a asumir el riesgo de “un apagón” energético como forma de chantaje. Esta es una más de las necedades de la privatización de los elementos claves de un sistema energético (centrales de potencia fundamental y redes).

Los conceptos que fundamentan las superredes, hacen que se prorrogue el conflicto estructural entre el suministro eléctrico centralizado o dependiente de red y el descentralizado o autónomo bajo nuevos paradigmas. Para un proyecto de superred, que implica una nueva inversión por un importe elevado de decenas de miles de millones de euros, la condición previa política mínima es una ayuda pública de financiación de la UE y/o de los países de tránsito. Si los gobiernos satisfacen esta condición inicial, se pierden las inversiones descentralizadas de muchos inversores a favor de los grandes lobis financieros.


El poder de la ciudadanía con energía renovable descentralizada


La Ley alemana de energías renovables (LER, EEG en alemán) ha conseguido en diez años movilizar un total de unos 96.000 millones de euros y que un 13 % de la electricidad sea renovable. Suponiendo que el 25 % de la electricidad de las centrales en desierto fuera directamente a Alemania, y con una cuota de participación del 15 % (o sea que se asumiera una cuarte parte del coste, unos 100.000 millones de euros) apenas se habría mejorado el resultado de la LER pero a costa de perder independencia energética. Pérdidas en eficiencia por las redes de alta tensión (aunque fueran en corriente continua que son más eficientes) e inseguridad de suministro por proceder de muy lejos. En cambio, toda la inversión en renovables descentralizada aporta estabilidad al sistema y autonomía energética.

Desde el punto de vista de todos aquéllos que consideran que el cambio del paradigma energético tiene la máxima urgencia, por el contrario, resulta incomprensible que los que defienden las renovables descentralizadas no quieran comprometerse con megaproyectos que calan en el imaginario colectivo.

El concepto de las megacentrales renovables con superredes lleva por fuerza a una canalización unilateral del camino hacia las energías renovables y a menospreciar sus potenciales tecnológicos, además de llevar a una reducción considerable de los actores. Se pierde así el movimiento multitudinario de participación a un direccionamiento energético llevado a cabo por tecnócratas. La razón del gran eco que obtuvieron estos proyectos megaenergéticos no sólo es que prometen ser el gran éxito del fomento de las energías renovables, sino que además se ilustran para superar el conflicto sistemático entre las energías convencionales y renovables, así como el conflicto estructural entre la producción eléctrica centralizada y descentralizada. Pero la realidad es más terca, la cooperación, la integración, el compromiso histórico, todos tirando de la misma cuerda es un ensueño tanto para la política como para la economía. En realidad las grandes corporaciones están por aniquilar la idea de la autonomía energética cuya semilla crece con la brillante expansión de las energías renovables en la última década gracias a políticas adecuadas y del ejemplo dado por la ley alemana de las energías renovables.

Hay que advertir pues, que los conceptos que fundamentan las superredes y las megacentrales con renovables hacen que se prorrogue el conflicto estructural entre el suministro eléctrico centralizado o dependiente de red y el descentralizado o autónomo. Es necesario razonar hasta sus últimas consecuencias la megalomanía que nos irán vendiendo con renovables. Lamentablemente, hay defensores de las energías renovables camuflados que, argumentando una transición ordenada, ven favorecidos sus intereses particulares que no son los de la ciudadanía. El ecologismo no puede dejarse capturar por estos espejismos.

SUBASTA "RENOVABLE" DEL TERRITORIO. 26 julio 2017. Plataforma para la Defensa del Sur de Cantabria

Autovía cantábrica del Electrón. Fuente REE

SUBASTA “RENOVABLE” DEL TERRITORIO

“Para el capital financiero (…) las tierras hoy inservibles pueden ser convertidas mañana en tierras útiles (…) y manifiesta la tendencia general a apoderarse de las mayores extensiones posibles de territorio, sea el que sea, (…), temeroso de quedarse atrás en la lucha rabiosa por alcanzar las últimas porciones del mundo todavía no repartidas (…)”. (“El imperialismo, fase superior del capitalismo” Lenin-1916)

Plataforma para la Defensa del Sur de Cantabria
surdecantabrianatural@gmail.com

El día 26, los depredadores disfrazados de una nueva “subasta de renovables” -sólo eólicas, ni un solo Mw de fotovoltaica- se quieren repartir el territorio con pequeños cómplices locales.

Dicen que la “gracia” costará cero €, pero el coste social, medioambiental, económico,… es muy alto; los consorcios multinacionales incautan el mejor territorio no urbano -el urbano ya es suyo, de muy distintos modos, véase el prototipo del Centro Botín-, se adueñan casi gratis de los mejores lugares de esta Europa urbanizada, de nuestras montañas y montes comunales para perpetuarse y hacer de ellos y de nuestra historia lo que les convenga, causando gran daño pues, por ejemplo, los parques eólicos son terribles montajes en el mejor territorio natural, comunal rústico que, además de implantar aerogeneradores de 180 m. de alto, destruyen el suelo con pistas de acceso, toneladas de metal, cientos de metros cúbicos de hormigón, líneas de transporte de alta tensión, subestaciones,… y ¡para vender más cara la electricidad!

Se engolan y hablan de cambio de modelo, de transición a un nuevo arquetipo energético que, en realidad, es lo viejo, donde solo añaden una forma más de producir electricidad, que no sustituye a las anteriores, pues es insegura. Se trata de un modelo que duplica la generación: instalan la eólica, mantienen la nuclear, aumentan las térmicas,...

Aquí, los viejos adjudicatarios del concurso eólico declarado ilegal por el TS, corporaciones y bancos a los que la sostenibilidad, la biodiversidad o el cambio climático importa un bledo, ayudados por mínimos mamporreros locales como Crossfield Engineering - la nada en inglés- y la secretista/lobbysta Consejería de Industria, pretenden mantener, de nuevo ilegales, aquellas ubicaciones y suplican que les dejen implantar algún parque eólico. Son tan congruentes que, un ejemplo, EDP solicita megaparques eólicos aquí y, al tiempo, aumenta su inversión en las térmicas asturianas de Aboño y Soto de Ribera para así asegurar su negocio hasta 2030.

Nos quieren conducir a la espiral siniestra de mayor producción, mayor consumo y mayor negocio para los de siempre, a perpetuar el modelo de generación concentrada, en lugares en que el consumo es bajo y hay que trasportar lo que se produce por enormes líneas de alta tensión a donde se consume; agresivo modo de concentrar el negocio y el poder en manos de las mismas empresas del oligopolio.

Se alejan, pues, del modelo energético distribuido, del autoconsumo de balance neto, desconcentrado, de la soberanía energética de todos...; la naturaleza nos regala las energías renovables en lugares concretos, donde sopla viento, luce sol, fluyen ríos,… y no hay daños por transporte si la generación es próxima al lugar en que se va a consumir.

Que no nos engañen, Iberdrola en el Escudo y EDP en Campoo-Los Valles no cumplen los requisitos para adjudicarse/robar nuestras tierras, pues las Consejerías de Medio Ambiente e Industria no les están tramitando ni un solo proyecto, salvo que lo hagan de forma clandestina, delictiva, corrupta,… Simplemente son parte del avaricioso y oscuro megaproyecto eléctrico del capital europeo que en Cantabria se iniciaba ilegalmente hace ya treinta años con la línea a 400.000 voltios Soto-Ribera-Penagos-Güeñes-Itxaso e incluye la estación de bombeo del salto de Aguayo, terribles subestaciones en Mataporquera, Penagos, Aguayo,… y varias superlíneas de 400.000 voltios que, todo ello, muy caro por cierto, por la costa y el interior confluyen en el País Vasco, dirección Francia, a través de la llamada autovía cantábrica del electrón, cuyo solo objetivo es transportar energía eléctrica a/de Europa y lograr que, a toda costa, los de siempre tengan súper beneficios; un negocio multinacional que nada tiene que ver con los chascarrillos sobre autosuficiencia cántabra que, con el puro en la boca, se inventa el nefasto Revilla.

Una muestra evidente del abusivo oligopolio de la producción y transporte eléctrico, que exige una excesiva e injustificable concentración de la producción en las zonas a priori más fáciles, con inasumibles impactos sobre el territorio y la calidad de vida de los afectados es el caso del sur de Cantabria, pues los megaproyectos que dicen asentarse en fuentes renovables dejan de ser inocuos/verdes por su dimensión y ocupación espacial, es cuestión de escala. Un megahuerto solar o megaparques industriales eólicos en montes públicos y tierras con histórico uso agrícola, ganadero cultural, turístico,… causan muchos e irreparables daños.

Que no hablen más, por favor, del imprescindible mallado de la red o la autosuficiencia local y regional, se trata en realidad de agresivas infraestructuras para generar un exceso de energía eléctrica que exportar a Europa, Marruecos,… y, (ab)usando del cable, Cantabria es parte de la autovía europea del electrón con las dañinas líneas de altísima tensión Soto Ribera-Penagos-Güeñes-Itxaso-Argia (Francia); Herrera de Pisuerga-Mataporquera-Virtus-Güeñes-Itxaso-Argia (Francia); La Robla-Velilla-Cillamayor-Mataporquera-Aguayo-Penagos--Itxaso-Argia; Lada-Velilla; Lada-La Robla; Soto de Ribera-La Robla; La Robla-Velilla,…

Un absurdo conjunto de muy agresivas líneas de altísima tensión que, además de la energía de los megaproyectos eólicos, transportaría la de las cinco térmicas asturianas, la de las leonesa-palentinas de La Robla, Guardo y Velilla, la de los eólicos gallegos, castellano-leoneses,… hacia el País Vasco y de allí a Francia, a través de un emisario submarino por el Golfo de Vizcaya, un Proyecto europeo de Interés Común (PCI) ¡Viva el gran capital!

EÓLICOS DEL SUR DE CANTABRIA, AUTOVÍA CANTÁBRICA DEL ELECTRON E INTERCONEXIÓN CON FRANCIA, UN BUEN NEGOCIO.

TIRAR DEL CABLE

De la masificación eólica del Sur de Cantabria a la gran interconexión energética

Plataforma para la Defensa del Sur de Cantabria



Basta con tirar del cable para ver cómo la autosuficiencia energética de Revilla, que quería hacer de Cantabria el Kuwait de la renovables y ahora ni alega contra el fracking en Valderredible, o la reducción de la dependencia energética de que habla Ignacio Diego no son razones para la concentración de megaproyectos eólicos en el sur de Cantabria sino parte del proyecto de exportar a Europa la energía producida, a través de la llamada autovía eléctrica del norte o del Cantábrico y sus interconexiones energéticas. 

Revilla y Diego son dos caras de lo mismo y quienes, ahora de tapadillo, solicitan implantar parques eólicos en Cantabria son los mismos adjudicatarios y las mismas ubicaciones del concurso eólico anulado por el TSJC. Son corporaciones y bancos, grandes multinacionales a las que la sostenibilidad, la biodiversidad o el cambio climático importa un bledo; quieren instalar aerogeneradores y, al tiempo, solicitan autorización para sondeos de fracking. 

Las actuales solicitudes eólicas de Iberdrola en el Escudo y Eon en Campoo-Los Valles que, de nuevo ilegalmente, la Administración publica a través del periódico,

son eslabones del ambicioso y oscuro megaproyecto eléctrico del capital europeo que en Cantabria se iniciaba con la línea a 400.000 voltios Soto-Ribera-Penagos-Güeñes e incluye el salto de Aguayo, las enormes estaciones de transformación en Mataporquera, Penagos, Aguayo,… y varias superlíneas de 400.000 voltios que, por la costa y el interior, confluyen en el País Vasco dirección Francia.

No se trata de cubrir necesidades eléctricas locales o nacionales, es un gran negocio multinacional que, bajo el demagógico paraguas del interés público de la electricidad y la lucha contra el cambio climático, permitiría a los grandes bancos y empresas apropiarse de (privatizar) las tierras/montes comunales y, al tiempo, uniformarnos aun más al acabar con la forma tradicional de vida en los pueblos, que les molesta tanto.

Es una muestra del abusivo oligopolio de la producción y transporte eléctrico, en manos de unas pocas y grandes corporaciones, que exige una excesiva e injustificada concentración de la producción en zonas que, al dedicarse casi en exclusiva a la generación eléctrica, se desertizarían por el impacto inasumible que causaría sobre el territorio y la población afectados. Tal sería el caso del sur de Cantabria.

Estos megaproyectos, que dicen asentarse en fuentes renovables, no son verdes e inocuos en si mismos y lo son aun menos por su gran ocupación espacial, efectos dañinos,… Un megahuerto solar o megaparques eólicos de megamolinos en tierras con histórico uso agrícola, ganadero, cultural, turístico,… causan un inasumible daño medioambiental y sobre la calidad de vida de las personas que allí viven.

La naturaleza nos regala las energías renovables de forma localizada, su fuente está donde sopla el viento, luce el sol, fluyen los ríos,… y no habría daños causados por el transporte si la generación fuera próxima al consumo; al contrario, los megaproyectos impiden un suministro eléctrico local, a pequeña o mediana escala y somete la energía a la tiranía de los oligopolios.

A escala regional, la superred Soto-Ribera-Penagos-Güeñes-Itxaso-Francia, los megaparques eólicos o la central de bombeo de Aguayo, que REE publicita como inversiones necesarias para el mallado necesario de la red y la autosuficiencia a nivel local y regional, son en realidad agresivas infraestructuras para generar un exceso de energía eléctrica y exportarla a Europa. No hay que ser muy perspicaz para verlo.

Pero, ¿cómo es que pretendemos exportar energía eléctrica si la idea difundida por REE es que la importamos? Muy sencillo, porque los medios de manipulación y el oligopolio falsean la realidad, que es que en España hoy hay una sobreproducción eléctrica, no sólo a causa de la reducción del consumo por la crisis, sino porque la producción está orientada a la exportación y así lo hacemos desde 2004, España exporta a Francia, Marruecos, Portugal,…


Por ejemplo, Francia compra energía a España y, si alguien nos pregunta si el viento no sopla en Francia, la respuesta es, claro que sí, pero tiene una población muy sensible contra los grandes parques eólicos y no dejan que se implanten de cualquier modo y en cualquier lugar, en Saint Michelle, en Carcasonne, en el Pais de Los Cátaros,…

Si estuviera simplemente diseñada para el consumo interno nuestra red de alta tensión estaría sobredimensionada, pero no es así, pues está siendo implantada pensando en la exportación, como puede comprobarse al observar simplemente su orientación dominante hacia la frontera con Francia; por otra parte, la red española es, de manera sorprendente, cuatro veces mayor que la de Alemania.

Agrava lo anterior el hecho de que producir energía sobrante e implantar más líneas de transporte de las necesarias repercute en nuestros gastos, eleva el importe del recibo de consumo, da lugar a la actual e insoportable pobreza energética y sirve para explicar, junto con otros motivos, cómo es posible que con un recibo eléctrico tan caro, incluso debamos dinero (déficit de tarifa) a las corporaciones eléctricas. 

Como final y por si hubiera alguna duda recordamos que la participación de Cantabria en la autovía europea del electrón se hace, por el momento, entre otras a través de las siguientes agresivas líneas de altísima tensión: Soto Ribera-Penagos-Muskiz-Güeñes-Itxaso-Argia (Francia); Herrera de Pisuerga-Mataporquera-Virtus-Güeñes-Itxaso-Argia (Francia); La Robla-Velilla-Cillamayor-Mataporquera-Aguayo-Penagos-Muskiz-Itxaso-Argia; Lada (Asturias)-Velilla del Río Carrión (Palencia); Lada-La Robla; Soto de Ribera-La Robla y La Robla-Velilla.


Un ilógico conjunto de agresivas líneas de altísima tensión que además de la energía generada por los megaproyectos eólicos cántabros, transportaría, la de las cinco térmicas asturianas, la de las palentinas de La Robla, Guardo y Velilla y la de los eólicos gallegos, castellano-leoneses de tierra de Campos y del norte de Burgos, toda hacia el País Vasco (Güeñes/Itxaso) y de allí a Francia, a cuyo fin hay, en proyecto, un cable submarino por el Golfo de Vizcaya hacia la costa francesa, enlazando Gatica (España) y Aquitania (Francia), que aparece como Proyecto europeo de Interés Común (PCI).

Lean con atención, comprueben que es cierto y no se dejen engañar. 

Autovía eléctrica del norte o del Cantábrico.

Fuente REE

La autovía cantábrica del electrón abarca desde Galicia ,Asturias hasta Francia, tiene dos grandes trazados:

1.- Cercana a la costa:  Soto Ribera-Penagos-Muskiz- Güeñes-Itxaso-Argia (Francia)

2.- Por el interior: 

2.a.- Herrera Pisuerga/Mataporquera/Virtus/Güeñes/Itxaso/Argia (Francia),

2.b.- La Robla-Velilla-Cillamayor-Mataporquera-subestación Aguayo-Penagos-Muskiz-Itxaso- Argia (Francia).

2.c.- En Asturias y Palencia: Lada (Asturias)-Velilla del Río Carrión (Palencia); Lada-La Robla; Soto de Ribera-La Robla; La Robla-Velilla.

 Interconexiones con Francia

Hasta este mes de febrero existían cuatro líneas de conexión con Francia (Hernani-Argia 400 kV; Arkale-Argia 220kV; Biescas-Pragnères 220kV; Vic-Baixas 400kV), con una capacidad total para unos 1.000-1400 Mw, un 3% de la energía que se produce.

Interconexión por Cataluña

Con la reciente inauguración de la conexión subterránea por Cataluña, Baixas (Rosellón-Francia)-Sta LLogaria (Alto Ampurdán), se pretende aumentar la capacidad a 2.200 y 2.800 Mw, siendo el objetivo para 2020 llegar hasta los 4.000 Mw de interconexión, el 10% del total de la electricidad producida.

Cable submarino por el Golfo de Vizcaya

Enlazaría Gatica (España) y Aquitania (Francia), y aparece incluido como Proyecto europeo de Interés Común (PCI).

La crisis, su elevado coste y su dificultad técnica han puesto en cuestión, aplazando su ejecución, dicha infraestructura, pues se trata de una conexión muy cara y compleja, al tener que salvar bajo el mar la estrecha fosa de Capbreton, de 150 kms. de largo y una profundidad máxima de 2.100 m., que discurre paralela a la costa vasca, una dificultad que ya había obligado a desestimar un trazado directo y a apostar por uno más próximo a la plataforma continental, que supone un rodeo de unos 70 kilómetros y el consiguiente sobrecoste económico, a lo que se añade el problema de que tendría la salida a tierra francesa en un lugar que exigiría la implantación de grandes líneas de altísima tensión aérea, frente a las que, al contrario que en España, existe una gran oposición en Francia.

Otras interconexiones por el País Vasco y Navarra

La línea Navarra hacia Burdeos,  ITSASO-DICASTILLO



Interconexión eléctrica  por Aragón

-INTERCONEXIONES ELÉCTRICAS ARAGÓN-FRANCIA SABIÑÁNIGO (HUESCA)-MARSILLÓN

-MONZÓN (HUESCA)-CAZARIL, cada una de estas dos últimas con una capacidad de 1.000 megavatios (MW).


Peñalba-El Arnero (Monzón) Isona, http://autopistaelectricano.blogspot.com.es/


La autopista eléctrica Monzón-Cazaril, que aprovecharía infraestructuras ya existentes pero sin uso, ha tenido como efecto inmediato despertar de nuevo el fuerte movimiento de oposición social, que nunca se había extinguido pese a las sentencias judiciales que a fines del pasado siglo lo descartaron por los trastornos medioambientales que causaría en el valle de Chistau, en el Sobrarbe.

La construcción de una autopista eléctrica que atraviese Aragón para conectar con las redes energéticas europeas planea sobre Aragón desde los años 80 del pasado siglo. Por eso la resurreción el viejo proyecto Aragón-Cazaril, ahora rebautizado Monzón-Cazaril, no ha causado demasiada sorpresa.

POSIBLES ENLACES FUTUROS DE LAS SUPERREDES ELÉCTRICAS

Dos supermegaproyectos el Desertec, Medgrid  de crear un enorme proyecto fotovoltaico en el Desierto de Sáhara para abastecer de energía eléctrica a Europa y el Seatec, estudiables en Google, enormes parques eólicos off.shore en el Mar del Norte, viables técnicamente aunque no socioeconómicamente, dos proyectos tecnocráticos, que no tienen en cuenta las concecuencias sociales inherentes, sólo la voluntad política, la viabilidad técnica y, por encima de todo, el interés económico de los de siempre.