Viernes 25 noviembre y sábado 26 noviembre 2016 en el CIMA. Torrelavega. III Jornadas Energías renovables y cooperativismo


Los eólicos no impulsan el desarrollo rural. Plataforma para la Defensa del Sur de Cantabria. Revista GREENECO, noviembre 2016


LOS MOLINOS NO IMPULSAN EL DESARROLLO RURAL
Plataforma para la Defensa del Sur de Cantabria
http://greenrevista.es/los-molinos-no-impulsan-desarrollo-rural

Los parques industriales eólicos, no han impulsado el desarrollo rural, así lo demuestra un estudio realizado en Galicia; más bien al contrario, acarrean graves impactos socioeconómicos negativos, que afectan a los ya asentados en el territorio. En Cantabria, no se han evaluado previamente, ni en el PSEC 2014-2020, ni en el PROT, que debería haber sido la base de su planificación hace ya 14 años.

Entre tales impactos, sin ánimo exhaustivo, podemos destacar:

1. Ocupación y deterioro de gran superficie de territorio. Debido al enorme tamaño de los molinos, de hasta 175/180 metros de altura, se necesitan unas superficies de giro que pueden llegar a varias hectáreas, a lo que hay que sumar las pistas, tendidos de alta tensión, subestaciones, etc.

2. Apropiación durante al menos 20 años de los montes comunales, propiedad de los concejos, por las grandes multinacionales eléctricas impidiendo o dificultando otros posibles usos. 

3. Depreciación del valor de las viviendas, entre el 28-46%; imposibilidad de su venta o alquiler; renuncia a su rehabilitación y no construcción de otras nuevas; abandono de las viviendas a causa del ruido, de los problemas generados en la salud y de la pérdida de calidad de vida.

4. Afección a valores patrimoniales culturales, naturales y paisajísticos, que disminuye las posibilidades dinamizadoras de sectores como el turismo rural, caso de los valles pasiegos o del Románico del Sur. Descenso del turismo estimado en un 15-20%.

Lo eólico no es, diga lo que diga el reclamo, “energía verde”, son instalaciones industriales, no “parques” o “granjas” como se maquillan, implantadas en terreno rústico, con las que las grandes corporaciones generan -para venderla cara- energía eléctrica; los proyectos son impuestos sin información ni debate previo, y, además, el ciclo de vida de tal energía exige recursos no renovables, como toneladas de hormigón, estructuras metálicas, cobre, lantánidos, aceite,… que, unidos a los destrozos causados por los molinos, las pistas, las líneas de alta tensión, las subestaciones, … deterioran la calidad de vida y favorecen aún más la despoblación del mundo rural.


La pobreza energética no existe, es simplemente pobreza

Corrupción eólica Castilla y León, noviembre 2016


El PP paraliza la comisión de investigación de la trama eólica para no exponer al presidente de Castilla y León

El diario.es 18 de noviembre de 2016 

El presidente de la comisión se negó a señalar comparecencias de los altos cargos presuntamente implicados hasta que la oposición no retire la petición que haría declarar a Juan Vicente Herrera

La oposición quiso que la comisión la presidiese el PSOE pero el reglamento no lo permite: si hay un empate en votos, preside el partido más votado

El portavoz argumentó primero que Herrera no tenía por qué declarar y ahora, que no tiene sentido que comparezcan altos cargos antes de su declaración en sede judicial

Laura Cornejo 18/11/2016

La comisión de investigación que se constituyó en las Cortes de Castilla y León para clarificar las responsabilidades políticas en la trama eólica está paralizada desde hace nueve meses.

Se trata de dirimir las circunstancias en que ex altos cargos de la Junta se repartieron 110 millones de euros en comisiones de las compañías eléctricas tras aliarse con ellas en sociedades para conseguir las autorizaciones para los parques y el PP bloquea cualquier avance.

El objetivo es salvar al presidente, Juan Vicente Herrera, de una comparecencia a la que él mismo llegó a ofrecerse, desafiante, en un pleno de las Cortes el pasado mes de febrero. La portavoz del PSOE recriminaba al responsable del Ejecutivo la falta de claridad en el caso y su no comparecencia. "Ni la Junta ni el presidente se han negado a comparecer en una comisión de investigación pero en este caso no ha sido solicitada, han sido ustedes muy torpes y pretenden utilizar un subterfugio para manchar la honra", respondió Herrera.

La reacción de la oposición (PSOE, Podemos, Izquierda Unida y Ciudadanos) fue inmediata: solicitó esa comparecencia. Desde entonces el PP ha realizado un sólo movimiento en el tablero: intentar que la petición se retire.

La situación para el Partido Popular, que preside la comisión y por lo tanto decide sobre quienes deben dar explicaciones y quienes no, es complicada. No quiere que Herrera se exponga ante la oposición para explicar qué pasaba en la Consejería de Economía.

La comisión no sólo se ocupa de la trama eólica, también del 'caso Perla Negra-Polígono de Portillo'. Hay 26 empresarios y ex altos cargos investigados por los sobrecostes millonarios de un edificio de Economía que además fue 'amueblado' por Unifica, el estudio de arquitectura que reformó en negro la sede del PP en Madrid, y a quien se pagó 4,2 millones de euros sin concurso alguno. Los sobrecostes se investigan también en la compra de unos terrenos para un polígono. La Junta pagó el triple.

En ambos asuntos los sospechosos son los antiguos responsables de Economía y una serie de empresarios afines. A la cabeza está Tomás Villanueva, que no ha sido citado en ninguna de las dos causas pero sí señalado por quien fue su mano derecha, el exviceconsejero Rafael Delgado, y que está investigado. Según los escritos que ha hecho llegar al juzgado, Delgado, que mediante la figura administrativa de la avocación, se capacitó para adjudicar todos los parques eólicos de la Comunidad y firmó los pagos a Unifica, tal y como desveló este diario, todo lo que hizo fue cumplir órdenes de Villanueva.

Herrera tendría que explicar qué ocurrió exactamente cuando el que, en el momento de los hechos, era vicesecretario de la Agencia de Inversiones y Servicios, hoy delegado territorial de la Junta, Pablo Trillo, se reunió con él para advertirle que el precio de alquiler del edificio conocido como Perla Negra era desorbitado.

Aunque la Junta acabó optando por la compra, no se ha explicado por qué en un principio se había apostado por una renta "disparatada" y por qué la Intervención General del Estado ha detectado que las facturas se pagaron dos veces. O lo que es lo mismo: iba a resultar muy caro con el alquiler y resultó muy caro en su compra. La Fiscalía apunta varios delitos que van desde la malversación hasta la falsedad documental.

No sólo eso. El presidente de Castilla y León también debería que afrontar preguntas sobre la carta que recibió de un empresario de parques eólicos y que desveló eldiario.es.

En la misiva, el afectado comunicaba a Herrera, entre otras cosas, que se estaba produciendo un "abuso de poder" en la autorización de parques. Herrera se vio obligado a convocar una rueda de prensa tras las dos informaciones, pero sorteó la mayoría de las preguntas alegando desconocer detalles. En una comisión de investigación, esquivar las interpelaciones sería algo más complicado.

La negativa del PP es, más que una postura, una imposición. Preside esa comisión porque el reglamento establece que si se produce un empate para votar qué partido está al frente, directamente pasa al grupo con más parlamentarios.

Hace unos días se sustituyó al presidente porque ha pasado a ser procurador. Todos los grupos de la oposición propusieron al socialista José Francisco Martín, pero el reglamento es el que es: la presidencia sigue en manos del PP. El portavoz popular en la comisión, Raúl de la Hoz, justificó el retraso en el señalamiento de comparecencias aduciendo que la mayoría de los citados no han declarado aún en sede judicial.

De 145 comparecencias solicitadas por la oposición, el PP sólo ha dado el sí a 43. Que se materialicen o no, es otra cuestión. Mientras tanto, Podemos y Ciudadanos se plantean si tiene sentido que formen parte de lo que consideran "un paripé", y el PSOE lamenta que se esté "dejando morir" un instrumento democrático para la asunción de responsabilidades políticas.

La falacia de la energía en Cantabria (17-11-2016). Plataforma para la Defensa del Sur de Cantabria


La falacia de la energía en Cantabria 

Plataforma para la Defensa del Sur de Cantabria 

Hace días se celebraba la jornada Claves para el futuro de las energías -llamadas- renovables, organizada por el Gobierno de Cantabria, el Colegio de Economistas y Liberbank, entes a los que no encontramos otra relación con la energía que su idea del “negocio”, errónea y egoísta idea que tanto daño causa a un auténtico progreso energético.

Aunque se anunció que participarían “todos los agentes”, a nosotros, como a los Concejos abiertos propietarios de los montes, no nos invitaron y, por ello, vamos a dar unos breves “flashes” de ideas sobre lo aparecido en los medios.

Revilla, nuestro populista, “firme defensor” de las renovables,…, el fracking, lo nuclear, el Tren de Altas Prestaciones,…, culpable de las ilegalidades del PSEC, el “concurso eólico”, las viviendas irregulares, el PGOU de Santander hoy nulo,… quiere “garantías legales” y defiende retomar un “plan eólico” que, él debiera saber, nunca ha existido en Cantabria, pues lo único que hubo fue un ilegal “concurso”, amañado para amigos. Es muy fácil, presidente, Vd. y los suyos tendrán “seguridad jurídica” o “garantías legales” cuando quiten de en medio al que molesta o aprendan a cumplir las leyes que Vd. mismo aprueba.

Folgado, de REE, la gestora del gran negocio de la excesiva red de alta tensión, la mayor de Europa, que pagamos entre todos, quiere “quitar los impuestos especiales a la electricidad” y, suponemos también que, si es poco que paguemos los impuestos que ellos no paguen, nos subirán algo más la factura de la luz. 

Siempre fue abusivo estar en misa y, al tiempo, querer repicar, pero Agustín Valcarce forma parte del cooperativismo energético, que pensamos no será partidario del oligopolio, y es, al tiempo, empleado de Iberdrola, empresa que al legislar la “reforma eléctrica” gravó el autoconsumo; en la Jornada pidió “potenciar” y “agilizar” no se sabe qué y, además, siendo también Presidente de la Asociación Eólica, tiene oficina en la dirección de Biobas, SL, “poderosísima” empresa, hoy en liquidación, adjudicataria de buena parte de lo adjudicado en el concurso eólico, que dice no tener dinero siquiera para pagar las costas a que, junto al resto de empresas, la condenó el Tribunal Supremo.

Aunque como asistentes a la Jornada solo se citaba al Grupo Alceda, SEO y EeA, CORE ha opinado en los medios, llamativa y complaciente, (ben)diciendo que el Gobierno podría “cumplir con los objetivos vigentes al instalar 700 Mw de energía eólica” y defendiendo “los planteamientos del anterior Plenercan 2005-2011”, si bien aumentando los 300 Mw de aquel hasta 700 ¡Gracias CORE! 

También habla CORE, la falacia eterna, de cumplir en Cantabria los objetivos europeos de la lucha contra el cambio climático, siendo evidente que tales objetivos, ¿qué opinarán Trump y Revilla del 20/20/20?, se refieren a España en su conjunto y no a todas sus regiones, comarcas y valles, por pequeños que sean.

Dicen los de la Jornada defender intereses generales, lo que es incompatible con no hablar del monte público, ni del vital interés de los ganaderos y agricultores, los pueblos y sus vecinos,…, los que allí tienen sus vidas, enfrentados al insaciable privado de las multinacionales que, holdings enormes con muchas actividades, consumen casi todo lo que, abusivos, generan en su actividad eléctrica. Grandes productores y grandes consumidores, nadie se engañe, son lo mismo.

La pelea es desigual en lo económico y, al tiempo, en el acceso al poder. Son los dueños de los medios, organizan Jornadas a las que sólo van ellos… y los que ellos quieren, no delinquen casi nunca…, salvo aquellas ocasiones en que a ellos mismos convenga, hablan alto y lo publican,… ¡Eso sí que es libertad!

Aún así, reivindican insistentes, un mantra, “seguridad jurídica”, algo que, estando como están en el lado de los que aquí legislan y ejecutan, no tiene más apariencia que la de triste y despiadada amenaza: ¡Hay que callar de una vez a quien ose molestar!

La ciudadanía frente al oligopolio de las grandes compañías eléctricas Autoconsumo y soberanía energética. Ecologista nº76, primavera 2013


La ciudadanía frente al oligopolio de las grandes compañías eléctricas

Autoconsumo y soberanía energética

Cote Romero y José Vicente Barcia, miembros de Ecooo. Ecologista, nº 76, primavera 2013

En el actual contexto de crisis sistémica, nos encontramos con una ciudadanía que, agotada de que le sigan recortando derechos fundamentales, reclama un rol protagonista que influya determinantemente en temas tan centrales como el de la energía. El autoconsumo y la soberanía energética serán dos conceptos, entre otros, que se deberán esgrimir para democratizar el sistema energético.

No se nos escapa que ya no estamos en una época de cambios sino en un auténtico cambio de época. El sector energético, como uno de los elementos de mayor relevancia estratégica, se verá, ya lo está siendo, profundamente afectado por estos cambios. Así, uno de los elementos centrales de todo modelo energético es el sistema eléctrico que, en este caso, también se verá fuertemente sacudido por cambios de gran profundidad en los que se producirá, como nunca antes, la confrontación entre el oligopolio eléctrico y quienes luchan por una alternativa energética ciudadana.

Son muchos y de muy distinta índole los factores que están generando este proceso de cambio:

- El paulatino agotamiento de los combustibles fósiles baratos. Hay que resaltar lo concluyente que resulta que la industria petroquímica mundial se esté embarcando en la quimera del fracking, como medida desesperada para seguir perpetuando la dependencia de los hidrocarburos. 

- Por otra parte, nos encontramos con unas tecnologías de extracción y consumo de hidrocarburos, cuya capacidad facilita esta cultura del despilfarro energético.

- A todo lo cual hay que añadir el parón nuclear, que más allá de espejismos, se está produciendo a nivel mundial, como nos reitera el físico nuclear Francisco Castejón: “El fracaso de la energía nuclear es un hecho innegable, por ser insegura, por sus residuos y porque económicamente no se puede sostener. La central nuclear que en este momento se está construyendo en Finlandia ha pasado de un presupuesto inicial de 3.000 millones de euros a los, de momento, 8.000 millones”.

- Otra referencia profundamente negativa es aquella que tiene que ver con los agrocombustibles que, bajo el prisma de ser menos contaminantes, están dificultando a los países del Sur el acceso a alimentos básicos, fortaleciendo la industria transgénica, expropiando todavía más el recurso de la tierra a las poblaciones nativas y rompiendo el mercado agroalimentario como lo han demostrado las continuas subidas del precio del grano.

Lo que no ha cambiado, pero sigue siendo un factor esencial para determinar la causalidad de la cuestión energética es que, a pesar de la situación de colapso ambiental, económico y social que vivimos, las grandes compañías energéticas siguen manteniendo su espíritu esencial: perpetuar un escenario de consumismo energético global que siga posibilitando la concentración de sus astronómicos beneficios.

- Por si esta situación fuera poco explosiva, hay que añadir lo que parece obvio y que está íntimamente ligado con el actual modelo energético global: el cambio climático, la consecuente destrucción ambiental de extensas regiones del planeta y la violación sistemática de los derechos humanos para que los recursos sigan fluyendo. ¿Acaso alguien duda sobre la relación existente entre el actual conflicto de Mali, la intervención de Francia – país hipernuclearizado- y las minas de uranio de este país africano?

En absoluta conexión con todo lo enunciado anteriormente está UNESA, Asociación Española de la Industria Eléctrica, formada por las cinco grandes compañías que gobiernan con mano de hierro el mercado eléctrico español: Endesa, Iberdrola, Gas Natural-Fenosa, E.ON (ahora Viesgo) y HC Energía.

Estas compañías son las responsables de, coordinadamente, imponer sus políticas a los diferentes gobiernos que ha tenido el Estado español. Tras ellas, como es evidente, están los diferentes golpes que han recibido las energías renovables y que persiguen, entre otras muchas cuestiones, hacer rentables las inversiones que las grandes eléctricas hicieron en el parque, sobredimensionado, de centrales de ciclo combinado, para lo cual les resulta imprescindible paralizar y reducir las producciones independientes de energía a través de recursos renovables.

Huelga decir que el poder actual de UNESA es colosal, entre el mundo de la política y sus consejos delegados o asesores, como medida de ello.


Algunas consecuencias del oligopolio eléctrico español

Así las cosas, y habiendo definido la causalidad del modelo energético global y del control oligopólico de UNESA, parece justo establecer algunas de las consecuencias derivadas de ello.

Vulneración de cualquier concepto de democracia. 

1. Si nuestro concepto de democracia es formalista, se ve vulnerado por la conexión evidente e inmoral entre los gestores del bien común (gobernantes y políticos) y quienes tienen como prioridad el lucro privado (UNESA), rompiéndose el principio esencial de la independencia del poder ejecutivo. Paradigma de lo anterior es el caso del gaseoducto que amenaza Doñana, que ha sido aprobado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (PP) a instancia de Gas Natural (UNESA), compañía de la que es asesor Felipe González (PSOE), apenas un mes después de que este deje de ser Presidente del Consejo de Participación de ese Parque Nacional.

2. Si el concepto de democracia es de carácter liberal, también se ve violentado, toda vez que buena parte del opaco mercado eléctrico descansa sobre la base del predominio y ventaja de estas cinco compañías, lo que vulnera en buena medida el principio de libre competencia.

3. Finalmente, si hablamos de democracia participativa o corresponsable, podemos afirmar que el mercado eléctrico español es profundamente antidemocrático.

Pérdida de soberanía. Si de lo que hablamos es de soberanía en clave de Estado, es fácil concluir que a nivel energético esta soberanía está claramente violada, ya que cerca del 80% de las materias primas energéticas provienen del exterior. Si, por otra parte, entendemos que la soberanía del Estado descansa en la sociedad, es decir, en su ciudadanía, debemos concluir que esa soberanía ha sido hurtada por un oligopolio que toma decisiones al margen, y en muchas ocasiones en contra, de la voluntad popular. 

Cambio climático. La quema de combustibles fósiles es consustancial al modelo energético impuesto por UNESA con la aquiescencia de los diferentes gobiernos, lo que como es evidente contribuye en la esfera global al aumento de las emisiones de CO2 y a elevar la temperatura global.

Contribución a un “statu quo” internacional injusto. Cuestión no menor es aquella que hace que las grandes compañías practiquen un modelo brutal de colonialismo, desposeyendo a las poblaciones nativas del Sur de los recursos energéticos que necesita Occidente, empecinando en un modo de habitar el planeta insostenible e inmoral.

Obstaculización de las alternativas. La política energética está al albur de los intereses creados por el oligopolio, ya que la posición hegemónica de este pervive gracias a la connivencia de los gobiernos de turno. Prueba de ello, es la publicación, por parte de los últimos gobiernos de normativas que atentan directamente contra el desarrollo de las energías renovables, así como la postergación del Real Decreto de Autoconsumo de Balance Neto.

Campaña mediática contra las energías renovables. En los últimos tres años hemos asistido a un implacable acoso mediático que, a través de una batería de argumentos tramposos, acusa a las energías renovables de ser las causantes del tan manido déficit de tarifa. Una explicación plausible para observar hasta qué punto el principio de independencia de los medios de comunicación se ha quebrado, es la que establece la conexión entre los consejos delegados de las grandes compañías eléctricas y los consejos delegados de los grandes grupos de comunicación de España.


Ciudadanía y soberanía energética

Sin embargo, no todos los factores que están provocando esta situación magmática entorno a la energía son de índole negativo. A este respecto hay que destacar dos cuestiones que parecen centrales. Primero, que las formas de contención social del sistema están saltando en mil añicos, precisamente cuando los modos culturales del propio sistema han generado una dinámica metabólica de gran velocidad social. Aquellos factores que antes alineaban, ahora comienzan a servir como canales de la indignación, en lo que lo importante ya no es la dimensión de esos canales (la conectividad total ya no nos sorprende), sino la actitud de cuestionamiento, implicación y profundización de los valores democráticos a través de la corresponsabilidad y la dimensión ética de nuestro consumo de bienes y servicios.

Y en segundo lugar, la presente explosión cívica está arrumbando miradas que ubicaban a la ciudadanía en un plano de pasividad y consumismo acrítico, impulsándose otras lecturas a propósito de la sociedad, que la hacen sujeto central de los cambios y soluciones necesarios.

En otro orden de cosas, nos encontramos con una madurez tecnológica en relación a las energías renovables, que hace más posible hoy que nunca que la ciudadanía pueda dejar de ser tratada como un consumidor pasivo, para ser productora y gestora de su propia energía todo lo cual nos sitúa en las puertas de una auténtica revolución energética con la cuestión de la soberanía energética y el autoconsumo en el epicentro de este cambio.

La soberanía energética descansa sobre la capacidad que tiene la propia ciudadanía para codecidir sobre el modelo energético de que se quiere dotar atendiendo a la realidad de sus propios recursos, límites y posibilidades, maximizando una cultura energética esencial de contención, ahorro y eficiencia y teniendo en cuenta criterios de sostenibilidad y defensa de los Derechos Humanos como marco de referencia del mercado energético global.

Como parece evidente, para que la soberanía energética pueda ser una realidad necesita una forma de articulación que permita que el ciudadano de a pie se transforme en un agente activo, capaz de producir energía, así como de gestionarla de manera responsable. El autoconsumo puede ser la herramienta más eficaz para generar soberanía energética.


¿Qué entendemos por autoconsumo?

El autoconsumo es la capacidad que tiene el consumidor de producir una parte o la totalidad de la electricidiad que precisa para cubrir sus propias necesidades. Diferentes autores denominan a este nuevo agente como prosumidor (productor-consumidor).

El autoconsumo implica un cambio radical en nuestra cultura de generación y consumos eléctricos. Supone pasar de un modelo energético centralizado como el actual, en el que la electricidad se genera en enormes plantas que luego debe ser transportada hasta los lugares de consumo, a un modelo energético distribuido, conformado por una multiplicidad de pequeñas plantas de generación eléctrica ligadas al consumo. Es decir, un modelo con el que se profundiza en valores como la seguridad de suministro, la democracia y la sostenibilidad ambiental.

Este cambio es cada vez más factible gracias a la madurez económica que han alcanzado algunas tecnologías renovables. A fecha de hoy, la electricidad que obtenemos de nuestras pequeñas instalaciones de autoconsumo es de hecho más barata que la que nos vende la compañía eléctrica.

Es el caso de la energía solar fotovoltaica que, en los últimos años, ha tenido una evolución que podríamos calificar de asombrosa. Gracias a las economía de escala (los costes de producción disminuyen cuando aumenta el número de unidades producidas), a la mejora en la eficiencia de los procesos productivos y al progreso tecnológico, el coste del material fotovoltaico ha descendido notablemente. Un panel fotovoltaico es hoy 7 veces más barato que hace sólo 4 años (el módulo de 230 vatios que en 2008 costaba 805 euros, tiene en la actualidad un precio de 115).

Dispuestas las razones ciudadanas frente a la sin razón de los que solo buscan lucrarse, comprendemos que nuestra alternativa cuenta con tres pilares: la voluntad de racionalizar y decrecer en nuestro consumo energético; la madurez de las renovables y la voluntad ciudadana de empoderarse de un sector históricamente usurpado.

Tipologías de autoconsumo

Dentro de las diferentes modalidades de autoconsumo eléctrico, a la tecnología fotovoltaica le corresponde el protagonismo indiscutible. Ello es debido a las razones económicas que acabamos de apuntar, pero también a su carácter modular y a su sencillez técnica.

Teniendo por tanto en cuenta las peculiaridades de esta tecnología, pasemos ahora revista a las distintas modalidades de autoconsumo:

Aislada

Son aquellas instalaciones que se realizan sin conexión a la red eléctrica. Esta falta de conexión implica contar con sistemas de acumulación o baterías que permitan atender las necesidades de energía cuando no exista recurso renovable disponible. Ello encarece notablemente el precio de la instalación.

Autoconsumo instantáneo o parcial

Esta modalidad se recoge en el Real Decreto 1699/2011, de 18 de noviembre, por el que se regula la conexión a red de instalaciones de producción de energía eléctrica de pequeña potencia.

Con el autoconsumo instantáneo o parcial, conseguimos abastecernos de nuestra propia electricidad, pero ello supone encontrar una solución para aquella energía que no se consuma en el momento. Son dos las opciones que se ofrecen para esa energía excedentaria. La primera, venderla a precio mayorista (lo cual implica imponer al dueño de los paneles gravosas obligaciones legales y fiscales). La segunda, instalar un dispositivo que impida inyectar ese excedente a la red, lo que supone desperdiciar esa electricidad, una opción claramente ineficiente.

El autoconsumo parcial es por tanto una modalidad que solo resulta viable económicamente en aquellos casos en los que un porcentaje alto del consumo coincida con los momentos de producción. Sería el caso de un comercio, pero no el de un hogar tipo. Según el IDEA, una familia media consume 3.000kWh anuales, pero la mayor parte de ese consumo se produce por la tarde/noche, cuando los miembros de la familia llegan a casa, es decir, justo cuando los paneles no están produciendo. La única solución pasaría entonces por dimensionar la instalación fotovoltaica para atender solo la escasa demanda diurna, con lo que nos encontraríamos con instalaciones meramente testimoniales, sin apenas impacto en el consumo general.

Es obligado concluir por tanto que esta modalidad expulsa al ciudadano de la posibilidad de convertirse en agente de producción de su propia electricidad.

Autoconsumo con balance neto

El autoconsumo con balance neto permite al prosumidor aprovechar toda la electricidad que produce su instalación. El problema que veíamos en la modalidad anterior, qué hacer con la energía excedentaria, se resuelve en este caso, mediante un mecanismo sencillo: los KWh que no se consumen en el momento, se vuelcan en la red, generando a favor del prosumidor un derecho de consumo por el mismo número de kWh, lo que se conoce como compensación de saldo energético. No hay transacción económica, sino un mero intercambio de electricidad, utilizando la red como acumulador o batería. Esta modalidad de autoconsumo supone para el prosumidor un ahorro en su factura de la luz de entre el 70% y el 80% de lo que venía pagando.

El Gobierno lleva meses posponiendo la publicación del Real Decreto que consagre esta modalidad de autoproducción. Detrás de estos retrasos se encuentra la insoportable presión de las grandes eléctricas que ven en el autoconsumo una amenaza a su posición hegemónica. Es seguro que se acabará aprobando (probablemente en el primer trimestre de 2013), pero lo que no es seguro es que la norma que finalmente salga a la luz sea la más conveniente para la difusión del autoconsumo de forma generalizada.

Entre los obstáculos con los que podría aprobarse se encuentra la posible limitación temporal para la compensación de saldos. Es necesario, a fin de facilitar la viabilidad económica de estas instalaciones, establecer un periodo de compensación de saldos suficientemente amplio para compensar los excedentes de verano con la menor producción de invierno.

Asimismo, las grandes corporaciones energéticas están presionando al gobierno para que la normativa establezca para las instalaciones que se conecten a la red bajo esta modalidad unos peajes de acceso abusivos a fin de frenar su desarrollo masivo entre la ciudadanía.

Ruta de las Tortugas de piedra. Las Rasas Montejo de Bricia (Burgos). Asociación Arcera

Ruta de las Tortugas de piedra

Las Rasas Montejo de Bricia (Burgos)
Recorrido 2 o 3 horas: llaneando en descenso y luego subida suave.

Recomendables en primavera y el otoño. En invierno también está precioso, pero ir bien abrigados y con chubasquero hay pocos lugares donde ponerse al asubio.

En Montejo de Bricia cogemos la carretera hacia Ruanales, y a unos trescientos metros tomamos una pista andando hacia el oeste, el paso con vehículos está restringido. Desde un principio el paisaje es impresionante amplísimos pastizales ondulantes que se pierden en la lejanía hacia La Serna y el Hijedo. Por el norte vamos protegidos por una muralla rocosa de caprichosas formas trabajadas por el viento, la lluvia y el tiempo.


Lo más agradable es dejarse llevar y recorrer los vericuetos formados en las rocas, apriscos para el ganado y refugios naturales para las colmenas; observamos las formas, aquí un galápago, allá una tortuga, acullá un águila, y así entretenidos vamos disfrutando del paseo.
(...)